Querido Ibáñez

Sí, ahora a casi todos de cierta edad nos avergüenza reconocer que empezamos en esto de la historieta gracias a Ibáñez. A mí me enganchó tras ver álbumes increíblemente bien dibujados como "El sulfato atómico" o "Valor y al toro". Por aquella época nos preguntábamos cómo había cambiado a mejor de pronto y por qué lo dejó de hacer a la larga. A nadie sorprendo ya con esta respuesta:
Pero no había color. Los álbumes de Franquin y su Spirou nos abrieron los ojos ante semejanzas casuales. Y de ahí hasta rastrear parecidos que rozan el plagio hasta en sus orígenes:
Fúlmine (1945?) y Mortadelo (1958)

Si pinchas en los enlaces, verás que hay para dar y tomar. Vale, todo esto ya lo conocías. 
Quería aprovechar esta entrada al genial Francisco Ibáñez para reivindicar a este genial artista en su faceta de inventor de personajes: Si hacemos memoria, un personaje aparecido en las páginas de Mortadelo, TETE COHETE, que tuvo hasta canción propia. Nuestro amigo Ibáñez, que tanto ha defendido al manga, creó (sólo es una hipótesis) a tan carismático crío observando unos dibujillos...